Si estás dando los primeros pasos en la creación de tu marca, es conveniente que primero aprendas la diferencia entre identidad e imagen corporativa. De esta forma podrás hacerlo en el orden correcto y evitarás caer en errores muy frecuentes.

¿QUÉ ES LA IDENTIDAD CORPORATIVA?

La identidad corporativa de un negocio implica todos los detalles que definen su personalidad, como filosofía, valores, tono, estilo de comunicación, productos y servicios que ofrece. Todo ello, lo tangible y lo intangible, debe expresarse bajo un mismo hilo conductor para que la marca presente una coherencia en su totalidad.

En resumen, te podría decir que la identidad corporativa es todo lo que expresa una marca a su público a través de distintas vías.

Por ejemplo, piensa en una empresa grande como Starbucks, su identidad no sólo se compone de la sirena representada en su logo en color verde, sino también del sabor de su café, la forma de sus sillones, la decoración y el olor en sus locales e incluso la forma que tienen sus trabajadores de atenderte. Todo lo que percibe el público acerca de una marca, forma parte de su identidad corporativa.

Aprende cuáles son los principios básicos en la creación de una marca y cómo comenzar a construirla en el orden correcto.

¿QUÉ ES LA IMAGEN CORPORATIVA?

La imagen corporativa se refiere exclusivamente al lenguaje visual, acota y define los recursos gráficos que caracterizan y ayudan a diferenciar una marca.

Un error muy común en la creación de marca si no te dedicas profesionalmente a esto, es querer comenzar por la imagen en vez de por la identidad.

Te aconsejo que, antes de invertir tiempo y dinero en crear la imagen corporativa de tu negocio, te pares a pensar acerca de cómo construir su identidad. Para ello te doy unos consejos para que te pongas manos a la obra.

LOS 3 PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA IDENTIDAD CORPORATIVA

Para comenzar, trata de responder a las siguientes preguntas:

• ¿Cómo me llamo?
• ¿Cómo soy?
• ¿Cómo quiero ser recordado?

Las respuestas que obtengas generarán, respectivamente:

• El nombre
• La personalidad
• El posicionamiento
 
El nombre: puedes escoger un nombre para tu negocio de bienestar o bien utilizar el tuyo como marca personal. Esta última opción, a no ser que sea difícil de recordar o escribir, es la que te recomiendo si no tienes experiencia en creación de nombres para negocios (naming). Es la forma más sencilla y eficaz de conectar con tu público y la más rápida para comenzar.

La personalidad: comienza definiendo tu negocio con 3 adjetivos. Para esto intenta pensar en lo que quieres proyectar a los demás, cuáles son los calificativos que deseas que se generen en la mente de tu público al pensar en tu negocio.

Finalmente, el posicionamiento hace referencia al nicho de mercado que se busca ocupar. En este punto pasa a formar parte un aspecto muy importante que debes considerar en tu negocio de bienestar, que es la especialización.
Por ejemplo, un fisioterapeuta puede especializarse en tratamiento de disfunción de la ATM o un psicólogo/a realizar terapia cognitivo-conductual en pacientes con trastornos de personalidad.

La identidad puede ser sencilla, pero es imprescindible que sea coherente. Te aconsejo que no te obsesiones con si tienes o no un logotipo (es un error muy común) y comiences a definir la identidad de tu negocio a partir de estos tres sencillos pasos. Una vez lo hayas hecho, será mucho más fácil empezar a crear tu imagen corporativa, desarrollando los elementos gráficos y visuales que presenten una coherencia con tu identidad.

Comienza por algo sencillo y no te agobies, no tienes que construir una marca como Coca Cola o Nike. 🙂

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