Como ya te he contado en publicaciones anteriores, es muy importante que antes de comenzar a crear la imagen de tu negocio, comiences por su identidad. Si te perdiste el post en el que explico la diferencia entre ambos conceptos y cuáles son los primeros pasos que debes dar en la creación de tu marca, puedes leerlo aquí.

Merece la pena que te sientes a considerar durante unos minutos cómo debe ser percibido tu negocio, qué es lo que hace que sea único y analizar a qué tipo de clientes te diriges. Todos estos factores son los que se canalizarán a través del diseño de la imagen corporativa.

En este post te formulo 10 preguntas que puedes hacerte para comenzar a definir tu identidad de marca.

Párate a pensar cómo debe ser percibido tu negocio, qué es lo que lo hace único y especial, para poder transmitirlo después a través de la identidad visual de tu marca.

1

¿Por qué quieres diseñar o rediseñar tu marca?

Es importante que identifiques por adelantado por qué estás haciendo esto. ¿Quieres que te tomen más en serio en el mercado?, ¿estás lanzando un nuevo negocio, producto o servicio y, por lo tanto, deseas tener el impacto correcto desde el principio?, ¿crees que por fin ha llegado la hora de mostrar una imagen profesional?, ¿tu negocio está cambiando de dirección y necesitas una nueva identidad de marca para reflejarlo?

Cualesquiera que sean tus motivaciones, tienen que ser claras desde el principio.

2

¿Cuál es tu objetivo?

Plantéate qué necesitas que tu marca haga por ti, con quién y cómo debe conectar.

Puede que te estás encontrando últimamente con clientes que no entienden bien el propósito de tu negocio, ¿la gente piensa con frecuencia que ofreces servicios más baratos de lo que son? Entonces a través de tu imagen, estás atrayendo al tipo equivocado de clientes.

Quizás desde que comenzaste tu negocio has cambiado de dirección empresarial y tu imagen no refleja ya su esencia, por lo tanto tu comunicación debe actualizarse para reflejar estos cambios.

3

¿En qué estás especializado/a?

Es posible que, aunque por supuesto sabes lo que vendes, tus productos o servicios hayan ido creciendo y expandiéndose, que en tu búsqueda para hacer crecer tu negocio, hayas perdido de vista el foco y tu público no se sienta del todo identificado contigo porque no representas nada en particular y muchas cosas en general.

Párate a pensar y examina hacia dónde quieres dirigirte con tu negocio. Si pudieras ser conocido profesionalmente por solo una cosa, ¿cuál sería?, ¿estás vendiendo lo que más te inspira?, ¿eres conocido/a por los productos y servicios que más disfrutas vendiendo?, ¿hay líneas de productos o servicios que te gustaría dejar y otros en los que le gustaría especializarte?

¡Esta es tu oportunidad de concentrarte o reinventarte a ti mismo y a tu negocio!

4

¿Qué es lo que te hace único/a?

¿Qué es lo que te diferencia de la competencia?

A veces resulta demasiado fácil fijarnos en el éxito que está teniendo la competencia, y dejar de centrarnos en lo que a nosotros nos hace únicos/as.

Si bien es importante que comprendas lo que está sucediendo en el mercado y escuches opiniones, lo que es aún más importante es que mantengas tu confianza y fe en lo que estás haciendo. Tu visión empresarial, estilo y compromiso son los mejores activos que tiene tu negocio, así que protégelos e impúlsalos.

En lugar de enfocarte en lo que podrías estar haciendo mejor y qué metas quieres alcanzar, céntrate en lo que estás haciendo bien en este momento. Tómate un momento para concentrarte en las cosas que haces mejor que nadie.

Ten muy en cuenta en este punto los comentarios y opiniones de tus antiguos clientes, pregúntales por qué decidieron escogerte a ti en vez de a tu competencia.

¿Qué es lo que realmente valoran tus clientes de tu producto o servicio?, ¿qué lo hace único?, ¿cómo puedes comunicarlo a través de tu nueva identidad de marca?

5

¿Quién es tu cliente ideal?

Tu cliente ideal es aquel que encuentra la solución perfecta a su problema o necesidad en los servicios o productos que ofreces. Pregúntate si tu negocio ya está en funcionamiento, cuáles son tus clientes más rentables y por qué han decidido comprar tus productos o servicios.

Este tipo de clientes comprenden el valor de tu trabajo y están dispuestos a pagar lo que cuesta.  Son las personas a las que necesitas atraer más. Pregúntate: ¿quiénes son estos clientes y qué es lo que los motiva a trabajar contigo?, ¿qué valoran de lo que haces? Puede sonar obvio, pero la mayor parte de empresarios no pensamos con la suficiente frecuencia.

Aprovecha este tiempo como una oportunidad para apreciar a los clientes que realmente valoran tu trabajo y atraer a más como ellos.

6

¿Hay algún tipo de cliente que no estés atrayendo actualmente?

Pregúntate si hay algún grupo de clientes que podría beneficiarse de tus productos y servicios y actualmente no estás atrayendo. ¿A quién te gustaría tener realmente como cliente?, ¿en qué blogs o revistas te gustaría aparecer?, ¿qué necesitarían ver estos posibles clientes en tu sitio web para comprar tu servicio o producto?

7

¿Qué es lo que más te inspira de tu negocio?

¿Con qué frecuencia te detienes y piensas en lo que realmente te inspira de tu negocio? La identidad de marca correcta puede ayudarte a atraer a más clientes que valoren y comprendan su esencia.

¿Hay algo que deba cambiar en la forma en la que presentas tu negocio para que puedas hacer más de las cosas que disfrutas haciendo y menos de las que no?, ¿qué tienen de especial el tipo de proyectos que te motivan?, ¿cómo puedes aprovechar esa idea para hacer crecer tu negocio?

La verdad es que cuando somos felices haciendo nuestro trabajo, inspiramos más confianza y atraemos a más de nuestros clientes rentables.

8

¿Qué valores impulsan tu negocio?

Esta es, posiblemente, la pregunta más importante que cualquier empresario necesita responder. ¿Por qué haces lo que haces?, ¿cuál es el impulso que mantiene tu negocio en marcha?

Puede que esta pregunta sea muy fácil de responder para ti. Algunos de nosotros somos muy conscientes de nuestros valores personales y comerciales (que a menudo coinciden) y podemos escribir una respuesta en cuestión de segundos.

Otras personas encuentran esta pregunta más desafiante; si tienes problemas para responderla, piensa: ¿qué es más importante para ti acerca de la forma en la que diriges tu negocio?, ¿qué es lo que realmente importa en tu trato al cliente?

9

¿A quién debería atraer esta nueva identidad de marca?

Piensa en quién quieres impresionar realmente con tu nueva marca.

Sé lo más específico posible, ¿a quién te gustaría sorprender y qué tipo de cosas le impresionarían?

No tienes por qué centrarte exclusivamente en clientes, puedes hacer una lista incluyendo también proveedores, tiendas, personal para tu negocio, editores de revistas, bloggers, etc. Si descubres que estás encontrando respuestas contradictorias, ahora es el momento de priorizar, no intentes complacer a todos con tu nuevo diseño.

10

¿Cómo debería sentirse tu cliente ideal cuando descubra tu marca?

Imagínate en el futuro cuando tu nueva identidad visual se vea reflejada en un sitio web, o entregues a un cliente una tarjeta de visita impresa; ¿cómo querrías que se sintiese?, ¿qué debería pensar sobre tu negocio?

Puede que no sepas cómo contestar alguna pregunta de las que te he formulado, si sufres un pequeño bloqueo, puedes hacerte la siguiente: ¿qué estarías haciendo con tu negocio si nada se interpusiera en tu camino? Si supieras que no puedes fallar, ¿con quién estarías trabajando, qué estarías vendiendo y cómo lo estarías haciendo?

Esta puede ser una pregunta muy inspiradora. Te obliga a pensar más allá de lo que creías posible y a crear algo que te refleje a ti y tus habilidades.

Si tienes cualquier duda, ¡escríbeme un comentario!

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